martes 15 de diciembre de 2009




y yo como alguno colgado que
ni toca tierra ni al cielo puede subir

lunes 14 de diciembre de 2009

no debería, bajo ninguna circunstancia, doler tanto.

domingo 13 de diciembre de 2009

"La vida es bella", repetía mi padre, mientras tarareaba no sé que canción y miraba la avenida cuidándose de señoras en camionetas al acecho. Yo no podía responder nada, tenía la cabeza recostada sobre el vidrio, justo en el mismo lugar donde antes la pude ver yo a ella, buscaba la posición exacta de sus manos, para posar las mías justo encima, quería delimitar su pequeño cuerpo, saber que aquél era el lugar donde habitaba su entrepierna, la que me ofrecía calor y miedo. Por segunda vez en el día mis ojos estaban hechos de vidrio hasta que la voz de mi padre me recogió de nuevo, "no eres un pendejo, hasta que te hacen pendejo, y de eso hijo, no estas a salvo".

sábado 12 de diciembre de 2009

Oh Horacio

Carminum II, 17 (A Mecenas)

[…]
¡Ah! Si una fuerza prematura
te arrebatase a ti, la mitad de mi alma,
¿a qué esperaría yo, la otra,
no tan querida e incompleta superviviente?
Ese día traería la ruina a ambos.
Pero no será vano mi juramento:
iremos, iremos, dondequiera que vayas,
compañeros dispuestos a hacer juntos
la última jornada.
Ni el aliento de la ígnea Quimera,
ni, si resucitare, el centímano Gias,
me arrancaría nunca de ti:
así lo acordaron
Justicia poderosa y las Parcas.

[…]
Acuérdate de ofrecerle víctimas
y del templo que prometiste;
yo inmolaré en su honor una humilde cordera.

.

¿cómo podría? en qué mundo? bajo qué estado alterado de la realidad podría alejar tal belleza? Es luz en el abismo, es el abismo mismo con esa pequeña luz que antecede a los monstruos. Ocupo mis manos, distraigo la mirada, mientras batallo con el lenguaje por mi bienestar; nunca había tenido algo tan preciado que fuera igualmente doloroso. Tal vez ahí estaba el misterio de la vida y yo me acobardé.

lunes 23 de noviembre de 2009

Barthes habla, fragmentariamente su discurso describe lo que apenas puedo concebir. Yo, como el niño que ha destruido decenas de relojes en busca del tiempo, con los ojos envidriados, sólo puedo contemplar. Barthes se detiene, es mi turno en la dialéctica necesaria de la lectura, el mundo esta congelado, se contiene.

Decido callar, para (mal)decir en silencio; toda la fauna de la cocina parece aliviada, el cosmos prevalece.

Filosofía y Poesía

"Toda palabra requiere un alejamiento de la realidad a la que se refiere"

Maria Zambrano